160 millones de electores en el mundo no pueden estar equivocados.

Desde Macron hasta Duque, pasando por Trudeau y llegando a Bukele, es evidente que el mundo político está cambiando y, finalmente, haciendo una transición generacional en cuanto a los nuevos gobernantes. Y es que la tendencia actualmente, y desde hace unos años, es elegir presidentes jóvenes que entienden de una manera distinta las necesidades actuales, que proponen ideas disruptivas, utilizan la tecnología para modernizar y transformar el Estado, así como para comunicarse con la ciudadanía.  Además, poseen un discurso refrescante y ejecutan acciones que los identifican como opciones distintas.  

Electores de países avanzados están marcando una fuerte tendencia por elegir mandatarios  jóvenes, seguramente porque éstos comprenden de primera mano cómo funciona y cómo hacer prosperar a las naciones en el mundo de hoy. Es el turno de los electores guatemaltecos.

En Guatemala también tenemos uno de esos: Julio Héctor Estrada, un joven economista (44 años) que posee dos másters internacionales, y que ha logrado éxitos significativos a nivel nacional e internacional, tanto en el ámbito público como el privado.  En su campaña electoral ha destacado por retar a los demás candidatos a debatir, de lo cual no obtuvo ni una sola respuesta favorable (¿por qué será?), por trasladar su oficina de campaña a espacios públicos tales como la plaza del Obelisco, en la Ciudad de Guatemala, el Parque Central, en Cobán, Alta Verapaz, y la Isla de Flores, Petén; Además de tener incluido dentro de su plan de gobierno aspectos como el impulso de la economía naranja, propuestas en cuanto a transporte público, vivienda mínima sostenible y abaratamiento de medicamentos.

¿Será que visitará más lugares en los pocos días que le quedan de campaña? Esperemos que sí. Su acercamiento con la ciudadanía, visto como un excelente ejercicio democrático, ha tenido buena respuesta por parte de los guatemaltecos.

Y por si esto fuera poco, el candidato presidencial de CREO eligió como compañera de fórmula a una mujer que pareciera ser su complemento perfecto para gobernar el país: Yara Argueta. Una joven (42 años) empresaria que se ha destacado por liderar una de las empresas más grandes de Centroamérica, escalando peldaños con muchísima perseverancia y esfuerzo, en un mundo generalmente repleto de hombres. En sus apariciones en público Yara se proyecta como una mujer tenaz y valiente, además de muy trabajadora, argumentando que viene desde abajo y que sus armas para llegar a donde está fueron el gran ejemplo de su mamá (quien tenía otros 10 hijos), una oportunidad académica (beca) y el haber conseguido un trabajo posteriormente.

¿Será que Julio Héctor y Yara se merecen nuestro voto? Todo parece indicar que sí.