En época electoral, los ciudadanos vamos descubriendo que este o aquel candidato que quizás no conocíamos antes y llegamos a la conclusión que sí… “Sería bueno para presidente”.

Generalmente esto se debe a la suma de varios factores, como el partido político al que representa, los valores que proyecta como persona, sus ideas y propuestas de gobierno, su cercanía y calidez humana, etc. Pero…también casi siempre nos encontramos pensando que, según nosotros, no vale la pena votar por ese candidato porque “no va a ganar”.

¿Cuántos votos pierde un candidato cada cuatro años, si los guatemaltecos seguimos pensando así?. Si quieres cambiar la historia Aquí una idea: ¿Qué crees que hubiera pasado si hubiéramos pensado diferente en las elecciones del 2003? Seguramente habríamos elegido al Dr. Eduardo Suger Cofiño como nuestro presidente, y otra sería la historia que estuviéramos contando de nuestro país en la actualidad.

Este texto es una invitación cordial. Una invitación a que en estas elecciones, no votemos por votar, ni tampoco le demos nuestro voto a cualquiera. Necesitamos servidores públicos que realmente trabajen por construir un lugar mejor para todos los guatemaltecos. Necesitamos personas que, con su conocimiento y trabajo constante, generen las condiciones necesarias para que la sociedad guatemalteca pueda crecer y desarrollarse de la mejor manera posible. Necesitamos gente preparada, gente con formación académica y experiencia comprobada. Pero también necesitamos personas con valores y principios, que dignifiquen la política y el trabajo del servidor público.

No votemos por el menos peor, ni por el “más conocido”, ni por el que “seguro va a ganar”. Votemos por quien consideremos sea la mejor opción para el país, y corramos la voz. De esta manera estaremos empoderando a otros familiares, amigos, colegas y ciudadanos a que elijan a quien verdaderamente quieren que guíe y lidere a Guatemala.

¡Votemos con el corazón! Guatemala nos necesita, y los guatemaltecos lo merecemos.